VATIA arma tu plan de running o ciclismo, lo manda a tu reloj y lo reescribe cada noche con tu sueño y tu carga. Tú solo sales a entrenar.
Sin tarjeta. El bike fit no pide cuenta y ya funciona.
Dormiste 5h 40min tres noches seguidas. Bajamos el martes y movimos la serie al jueves, con un día de descanso en medio.
Strava, sólo lectura de tu historial. De todos ellos, sólo Garmin puede escribir el entreno de vuelta al reloj.
Un plan en PDF no se entera. El tuyo sí: mueve la serie, acorta el fondo y protege la única sesión que no se puede tocar.
No es una app de dieta: no cuenta tus calorías ni te arma un menú. Calcula lo que tiene que entrar durante la sesión —carbohidrato, agua y sodio— para que la termines como estaba escrita. Y te dice cuándo no hace falta nada.
Perfil de ejemplo: 70 kg · sudoración y tolerancia digestiva normales · al aire libre.
Los gramos por hora no cambian entre correr y pedalear: la oxidación es la misma y ninguna guía los separa. Cambia el envase, y el tipo de molestia si te pasas.
Es la sesión larga: por encima de 2 h 30 el glucógeno no da y el rendimiento depende de lo que entre por la boca. También es la única oportunidad de la semana para entrenar el intestino a la ingesta que usarás en carrera.
A esta intensidad y temperatura sudarías del orden de 1,1 L/h. De ahí salen el agua y el sodio, y es lo único de todo esto que puedes comprobar tú: pésate antes y después, suma lo que bebiste y divide por las horas.
Eso son: 2 bidones de 750 ml · 5 geles · 1 recarga en ruta.
El motor tría la semana antes de calcular nada. En un rodaje corto y fácil devuelve cero, y lo devuelve con la misma fuente con la que te pide gramos por hora en el largo del sábado. En una semana normal piden estrategia una o dos sesiones, no todas.
Los rangos salen de posiciones oficiales y de estudios publicados, y cada cifra lleva colgada la suya. Donde la literatura acota el rango pero no fija el valor, lo decimos: es una decisión nuestra y no una cita de adorno encima de un número inventado.
El plan sí lo genera un modelo. La nutrición no, a propósito: una pauta de ingesta tiene que ser rastreable hasta el estudio del que sale, y un texto generado no lo es. Es aritmética explícita sobre rangos publicados, así que la misma sesión da siempre el mismo número.
Arriba hay un atleta de ejemplo. Con tu peso, tu tolerancia digestiva y tu patrón de sudoración los números son otros — y si te pesas antes y después de una sesión, tu tasa de sudor deja de ser una estimación y pasa a ser un dato tuyo.
Cada uno con su plan y su nivel, pero las sesiones que importan caen el mismo día y a la misma hora. Nadie espera a nadie ni se rompe siguiendo un ritmo que no es el suyo.
Avisarme cuando abramos los gruposGarmin, Whoop, Polar o Coros. Nada de exportar archivos a mano.
Cuántos días tienes, cuánto tiempo por sesión, cuándo viajas y para qué carrera vas.
Sesión por sesión, en la web y en tu reloj. Con los intervalos ya cargados y, en las largas, qué comer y beber.
Cada noche lee sueño, carga y lo que hiciste ayer, y reescribe lo que viene.
Foto del ciclista en el rodillo, vista de perfil — uno de los fundadores
foto pendienteGrabas veinte segundos pedaleando. La IA lee los ángulos de cadera, rodilla y codo, y te dice qué mover y cuánto. Ya sabes lo que cuesta uno presencial: este es gratis, no pide cuenta y el video nunca sale de tu teléfono. Es el punto de partida y no el reemplazo — un fitter te ve entero; una cámara de perfil ve un plano.
Si alguna vez cotizaste un coach o un bike fit presencial, ya tienes el número en la cabeza. Este es el nuestro, en pesos y sin letra chica.
La puerta de entrada. No pide cuenta ni tarjeta, y ya funciona.
O $79.000 al año — pagas diez meses y entrenas doce.
Precio de lanzamiento en pesos chilenos. Todavía no estamos cobrando nada: VATIA está en preview privado y abrimos por tandas desde la lista de espera. Al abrir, el pago será con Webpay y Mercado Pago — sin tarjeta internacional.
Garmin entrega el dato crudo de cada sesión: frecuencia por segundo, potencia, variabilidad, sueño. Strava entrega el resumen. Para calcular carga y decidir el día siguiente hace falta lo crudo.
Strava sirve para publicar, no para leer. Lo mantenemos en un canal separado: nada de lo que subes ahí alimenta tu plan, y nada de tu plan se publica sin que lo pidas.
La Ley 21.719 trata tu imagen como dato personal. El bike fit corre entero en el navegador: el video se analiza en tu dispositivo y no se sube a ningún servidor.
Porque no te daría un número más fiable: la incertidumbre de medirlo supera la diferencia entre categorías, y eso lo publican los autores del propio fabricante de bebidas. Preguntamos por lo que ya viste —costra blanca en la ropa— y por lo único que sí puedes medir en casa: cuánto pesas antes y después de entrenar.
Sí. Whoop, Polar y Coros entregan sueño, carga y actividades, y con eso el plan se ajusta igual. Lo que sólo hace Garmin es el camino de vuelta: escribir el entreno al reloj para que aparezca en tu muñeca. Y sin ningún dispositivo también funciona — registras la sesión a mano y el plan trabaja con eso.
Para los dos: el plan se arma con tus días, tus minutos y tu nivel. Cubrimos running, ciclismo, natación y triatlón — la semana de triatlón reparte las tres disciplinas y convierte el largo de bici en un ladrillo. Lo que todavía no hace es meterte dos sesiones en el mismo día ni leerte las tres disciplinas por separado, y te lo dice en el plan en vez de disimularlo.
No, y no cubre lo mismo. Acá se calcula lo de rendir: qué comer y beber durante cada sesión, qué llevar encima y cuánto carbohidrato pide tu semana según la carga. No armamos tu menú, no contamos calorías y no tratamos ninguna condición — si hay diabetes, un trastorno alimentario o cualquier patología de por medio, eso es consulta clínica. Lo que sí hacemos es decirte cuándo no necesitas nada, que en una semana normal es la mayoría de las sesiones.
No, y no queremos que lo haga. Un video de perfil mide ángulos en un plano: no ve si la rodilla se te va hacia adentro, no compara una pierna con la otra y no puede cambiarte la potencia ni probarte otro sillín. Un fitter hace las tres cosas. Lo que esto sí hace es decirte si estás lejos del rango antes de que pagues por averiguarlo, y dejarte repetirlo gratis cada vez que cambies algo — un fit presencial es una foto de un día. Y si vas igual a uno, llegas con los números medidos en vez de con una sensación.
En que está todos los días a las seis de la mañana y cuesta una fracción — si alguna vez cotizaste uno, la diferencia la sabes tú mejor que nosotros. Un buen coach lee cosas que ningún dato muestra; si lo tienes y te funciona, quédate con él. VATIA es para quien hoy entrena con un PDF, una planilla o nada.
Un plan descargado es una foto: se escribió antes de saber que ibas a dormir cinco horas o que te mandaban a Antofagasta el miércoles. Acá el plan se reescribe con lo que efectivamente hiciste y con lo que dice tu reloj.
Por tandas y partiendo por Santiago. No damos fecha porque todavía no la tenemos: preferimos abrir con la gente que podamos acompañar de verdad antes que llenar el cupo. El correo es para avisarte cuando toque tu tanda; mientras tanto no te vamos a escribir para venderte nada.
El mensual se corta desde tu cuenta y no se vuelve a cobrar; el anual se marca para que no se renueve. Sin llamada y sin correo de retención. Cuando abramos, queda escrito así en los términos.
Esa es la idea: Webpay y Mercado Pago, en pesos, sin necesidad de tarjeta internacional. Todavía no está conectado, porque todavía no estamos cobrando.
Tu peso, tu estatura y tu patrón de sudoración son datos de salud según la Ley 21.719, así que el consentimiento es un paso visible del onboarding y no una casilla enterrada: te decimos para qué sirve cada dato antes de pedirlo. Y no pedimos ninguno que el plan no use — si un dato no cambia nada de lo que ves, no está en el formulario. El video del bike fit es el caso extremo: se analiza en tu navegador y no se sube a ningún servidor.
VATIA nace de una casa donde se entrena para 70.3 con trabajo de lunes a viernes. Sabemos lo que es perder el miércoles por un viaje — por eso el plan no se enoja: se reescribe.
Lira en carrera — meta o transición, esfuerzo real
foto pendienteVarios Ironman 70.3. Dos veces en el mundial de Ironman: Niza y Port Elizabeth.
Diego en el Patagonman — bici o llegada
foto pendienteIronman 70.3 y finisher del Patagonman, distancia completa, en la Patagonia chilena.
Carlos — trabajando, no retrato corporativo
foto pendienteArquitecto de software. Convierte el criterio de los otros dos en el motor que reescribe tu plan cada noche.
Somos familia: si el plan falla con nosotros, se discute en el almuerzo del domingo. Preferimos que no falle.
Vamos soltando cupos por tandas, partiendo por Santiago. Al entrar, la nutrición se calcula con tu peso y tu sudoración y no con el atleta de ejemplo. Y mientras tanto el bike fit ya funciona: es gratis y no pide cuenta.